Caminaba por la calle con paso
firme y decidido. Llevaba al menos tres horas con ganas de hacerlo pero por un
motivo u otro siempre había algo que se lo impedía. Por allí sin embargo no
pasaba nadie. Miró a un lado y al otro de la calle. No había una
maldita alma y pensó que aquel sería el momento. Soltó una carcajada del
demonio en un acto de locura liberadora y después comenzó a peerse a culo
abierto. Se escuchó un rotundo y sonoro pedo en mitad de la calle. Por fin no había
nadie a su alrededor y podía cometer aquel crimen sin testigos. Un pedo
infinito que parecía desinflarle todo el malestar que había estado acumulando
durante esas tres horas de sufrimiento. Pero entonces alguien lo llamó “CERDO”.
Volvió a mirar a un lado y al otro de la calle y no vio a nadie. ¿Cómo era
posible? “CERDO”, le volvieron a llamar. Entonces miró hacía arriba y se
percató que un tipo viejo y desdentado había presenciado toda esa escena llena de
cobardía y miserabilidad. Que estúpido y confiado había sido. Olvidó que siempre
hay alguien desde las alturas vigilando nuestros movimientos y que ningún
pecado queda sin su castigo correspondiente.
miércoles, 6 de junio de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
TRÁFICO DE CIGARROPURO
Pues bien, tal y como decía en el post anterior, estos son los puntos donde se puede adquirir el número "zero" de "Cigarro Puro" en la ciudad condal:
-Freaks.
-Libreria Laie CCCB.
-Arkhan Cómics.
Hasta la próxima.
-Freaks.
-Libreria Laie CCCB.
-Arkhan Cómics.
Hasta la próxima.
jueves, 17 de mayo de 2012
MIREN QUE COSITA TAN BONITA
Ya lo tengo terminado, el fanzine "Cigarro Puro". Espero que sea el inicio de algo, de ahí la foto de una boda, el germen de muchas de las cosas bonitas y horroras del mundo (y cuyos temas salen reflejados en este fanzine). El "germen"... que buena palabra para definir esta mierda. Como es el inicio de algo, también he decidido numerarlo con el número 0, el número universal, el de la nada... Si todo funciona más o menos bien y puedo sacar para unas cuantas cervezas, sacaré el primero y pensaré en palabras mayores. De momento la cosa es bastante modesta... Tan sólo he vendido un ejemplar a un tipo llamado Carlos Herrera - que aunque no es el estúpido que habla por la radio si que sirve de anécdota curiosa -, y he repartido unos cuantos a algunos indigentes del barrio para que los vendan (la mitad para cada uno, ese ha sido el trato). ¿Qué trae este número universal de "Cigarro Puro"? Pues basicamente lo que ya está escrito en el blog, aunque está debidamente remoleado (reloaded) y se incluyen jugosos relatos inéditos y alguna que otra sorpresa más. Esto es lo que puedo ofrecerles de momento, mañana ya se verá. Dejenme tranquilo, no me martilleen, compren un maldito ejemplar si lo ven por ahí (miraremos de colarlo en algunos establecimientos de la ciudad condal) y si eso, ya hablaremos más adelante.
sábado, 5 de mayo de 2012
EL BAUTIZO
El otro día fui a un bautizo de
un niño que parecía moro y cuando tocó el momento “remojo” - el momento en el que se purifica el alma y en el que se reniega de
Satanás para comenzar una nueva vida como cristiano -, y el cura le
echó el agua encima de la cabeza del niño, éste comenzó a
llorar. Bueno, eso es más o menos natural. Todos los críos lloran
cuando algún hijodeputa les moja por sorpresa, pero aquel niño que parecía
de origen marroquí comenzó a echar humo por la cabeza. Le hervía
todo el cuero cabelludo…
Al principio pensé que a
los de esa raza no se les puede bautizar porque tienen otras
inclinaciones religiosas, que les pasaba como a los vampiros, que el
agua bendita les jodía el cuerpo, al igual que los crucifijos y los
ajos… Total, que la cosa se puso súper tensa. El cura se volvió loco y comenzó a gritar que aquel
renacuajo era el mismísimo Anticristo y cundió el pánico… La gente se puso a correr como poseídos y las monjas comenzaron a masturbarse con crucifijos. Menudo panorama... El Anticristo estaba ahí... ¡¡Horror!!
Pero que va, luego nos enteramos que algún
bromista del barrio había echado ácido sulfúrico en la pica
bautismal.
Finalmente, todos nos
reímos, hasta los padres… Al cura le costó creer lo del ácido,
el tío estaba convencido que aquello era cosa del diablo, pero
terminó entrando en razón y cuando el crío volvió de la UCI le
bautizó con todos los honores… y con agua, claro. Agua bendita, de
la buena.
P.D.: Investigué un poco y me enteré que el crío era de origen alemán... ¡¡Alemán!! Seguramente se le acabó el cartucho de color azul y rubio en los genes y por eso salió más moreno de la cuenta.
viernes, 23 de marzo de 2012
UN POCO DE MÚSICA
En el trabajo escucho música
pintoresca. De todo tipo, ¿vale? Tengo un maldito USB que conecto al ordenador
con miles de canciones de distinto pelaje. Que me viene un tipo así un poquito
macarrilla, pues le pongo la “Nana
del caballo grande” de Camarón de la Isla. Que me viene una tía así como un poco indi,
con sus “gafapasta”… Pues le pongo una de los Maccabees (que ahora están de
moda). Que me viene un hippy, pues una de los Cramps. Yo que sé… Es un poco
para que veáis la
relación. Si viene un negrata, pues le pongo “A change is gonna
come” de Otis Redding, y si viene un rico con corbata le meto cualquier puta
canción de ópera de algún alemán como Michael Raucheisen. Supongo que lo van
pillando, eh… Es un truco que utilizo para que el cliente se sienta a gusto,
como en su casa, relajado, y comience a comprar como un hijo de puta
capitalista. Y no se dan ni cuenta, oiga. Os lo juro. Bueno, también lo hago
para sentirme más aceptado por la gente que entra en el establecimiento. Para
que me hagan un poquito de caso. Sentir cariño y esas cosas. Sentir que formo
parte de este jodido planeta.
Pero vayamos al grano, el otro
día vino un tipo, un señor mayor. El Señor Manuel. Entonces, tonto de mi, no se
me ocurrió otra cosa que ponerle una canción del maldito Willi Deville. El
hombre, como es lógico, ni se inmutó. Permaneció inmóvil, como quien escucha
llover. Entonces cojo y le digo:
-Buena música, eh… Seguro que
usted esto lo ha bailado muchas veces en la discoteca.
¡¡En la discoteca!! Seré hijodeperra…
Si ese señor por lo menos tenía setenta años. Seguro que antes no habían
garitos, ni cubatas, ni go go’s, ni drag queens... Rápidamente me di cuenta que
había cometido un grave error, así que lo intenté subsanar como pude.
-Pero usted no tiene pinta de
haber sido de “esos” que iban a la discoteca, eh…
Menudo imbécil. Que tonto soy. No
se me ocurrió nada mejor. Entonces el hombre movió la cabeza como diciendo,
“pobre infeliz” y me soltó:
-Yo cuando era joven me iba al
“baile”. Escuchábamos música de verdad, escuchábamos a una orquesta tocar.
Al decir aquello al hombre se le
pusieron los ojos llorosos. Estaba realmente conmovido.
-Tú, hijo, no sabes lo que es
bailar agarradito – me dijo -. Aquello era mucho más que cualquier otra cosa
que hayan inventado ahora (por mucho reggeaton
que digan), allí, mientras bailábamos, realizábamos un auténtico ritual. En
aquellos tiempos te las tenías que ingeniar como podías.
Sonrío pensativo y se largó. Así,
sin más. Entonces me vino un flash a la cabeza. Vi a aquel señor bailando. Era joven. Tenía
más pelo… Era de color negro oscuro y también lucía un enorme bigote. Lo vi
agarrado a una joven virginal, preciosa, que le sonreía sin malicia. Los dos
unidos mientras sonaba “Ahí viene la conga”. Era muy romántico y, efectivamente,
un auténtico ritual de apareamiento. Aquel hombre era un auténtico lince. Era
capaz de colar la rodilla por en medio de las piernas de la zagala con una
pericia envidiable.
Después de aquello me maldije por
no haber nacido en los años treinta, cuarenta o, ya apurando un poco, en los
cincuenta… Aquel hombre si que sabía. Ahora me he bajado del emule un montón de
orquestas de mierda. Paul
Moriat, Xavier Cugat, Ray Conniff… Joder, las tengo todas… Pero aquel
señor no ha vuelto a aparecer y no creo que vuelva.
jueves, 15 de marzo de 2012
UNA VACILADA FALLIDA
Yo, antes, de pequeño, era capaz de masturbarme con el anuncio de Fá. En lo que duraba aquel bello spot publicitario conseguía tener un orgasmo.
Eso sólo puede significar dos cosas: que antes los anuncios duraban más o que ya no estoy en la flor de la vida y me estoy haciendo viejo.
Eso sólo puede significar dos cosas: que antes los anuncios duraban más o que ya no estoy en la flor de la vida y me estoy haciendo viejo.
miércoles, 7 de marzo de 2012
LO QUE PUDO SER PERO NO FUE
Esta mañana me levanté con la picha tiesa. Caminé por el pasillo hasta el lavabo como cada día y antes de sentarme a cagar me descubrí a mi mismo frente al espejo. Tenía el capullo brillante y todos los huevos colgando. "Que hermoso", me dije. Pensé que aquello se merecía una paja. Sería mi momento de gloria... Pero entonces miré el reloj. Llegaba tarde al trabajo, así que decidí guardarme el aparato y salir a la calle a ganarme el pan. Una vez más las obligaciones echaban por tierra un modo excelente de comenzar el día. Seguro después me iba a esperar una jornada de mierda y que me iba a arrepentir de no haberme sacudido el manubrio... A veces pienso que estoy atrapado, joder.
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