jueves, 29 de septiembre de 2011

3 IDEAS DE 5 MINUTOS


El otro día, un chaval de estos que van de cineastas me preguntó que si se me ocurría alguna idea para un corto de cinco minutos. Yo, sinceramente, no estoy para polladas de estas, pero nunca está demás ayudar a la juventud, así que lo llevé a un bar y le propuse que le daría 3 ideas para un corto a cambio de 3 de medianas. Como sabrán, los cortometrajes que hacen hoy en día la muchachada no sirve para una puta mierda, salvo para colgarlos en el youtube y poca cosa más, pero que quieren que les diga, por una cerveza soy capaz hasta de introducirme cosas por el orificio del culo. Así pues, de aquel breve encuentro salieron estas tres ideas. Sencillas, geniales, puras, como yo...


IDEA NÚMERO 1:
“PLANTA BAJA”.
Un botones de un hotel. Bueno, en realidad es el tío que se encarga de subir a la gente en el ascensor. El tipo que pregunta: “¿a qué piso va?”, y pica al botón y te acompaña. Es un trayecto corto, conciso…
Ese tío, el botones del ascensor, aquel día se encuentra mal. Acompaña a una vieja. Ésta le dice “al sexto”, y el tío pica y van subiendo. Mientras tanto le duele la barriga. Joder, como le duele. Tiene retortijones por un tubo. Pero se tiene que aguantar. Mira como van cambiando los números de los pisos: “el uno, el dos, el tres, el cuatro”… Joder, es interminable, pero tiene que aguantar. “El quinto… ¡el sexto!”. Por fin. La vieja se apea y el tipo tiene que volver a lo suyo. Pica a la planta para recoger a más gente, que para eso le pagan.
-Adiós muy buenas, señora.
Una vez la vieja se marcha el tío aprovecha. Se tira un pedo, ¿vale? El tío tiene que expulsar todo lo malo que lleva dentro. Así pues, va viendo como los números descienden y el tío comienza el peo: “prrrrrrrrrr…”. Y mientras tanto: “el sexto, el quinto”… Y el peo: “prrrrrrrrrr...”, sin parar, tío, sin parar. “El cuarto, el tercero, el segundo”… Y el pedo que no para, nen: “prrrrrrrr…”. ¡Que no para! “El primero”… Mierda, ese peo no tiene fin. “Prrrrrrrrr…”. “Planta baja”. Las puertas se abren y el tío, todo sudoroso, sin saber donde meterse, continúa con su cuesco. “Prrrrrrrr…”. La gente de afuera lo mira con cara de asco.
FIN.


IDEA NÚMERO 2:
“FOOTING”.
Otro tío va corriendo por la calle. Está un poco bajo de forma, ¿vale? Pero tiene que seguir, dale que te pego, dale que te pego. Joder, está súper cansado. De repente le adelanta un viejo. Joder, con el viejo, ¡como corre! El tío se pica un poco pero no puede con su alma. Le adelantan dos tíos más y el pavo ya está apunto de caerse del agotamiento. Un niño, joder, le adelanta un niño. ¡Esto es increíble! Le adelanta hasta un puto niño. ¿Sabes qué? Se dice el tío. Que paso de correr más. Y se para. El cabrón se para. Pero se para en mitad de una carretera. El muy gilipollas se para en mitad de la carretera porque no puede más. ¡A tomar por culo! Se dice. ¡A la mierda, paso de correr! Llega un camión y lo atropella. (Aquí le aclaré al tipo que no hacía falta que se matara, que se podía utilizar programas de estos modernos, rollo Adobe, y cortar antes de que llegue el coche o el camión o lo que quieras, se corta antes de que le atropelle. ¿Se entiende lo que te quiero decir? El tío está jadeando, le falta el aliento, ajeno a todo, ausente, el tío no se da cuenta de nada y de repente llega el puto camión y le atropella, pero sin verse. Que lío).
FIN.


IDEA NÚMERO 3:
“CASTING”.
“Venga, que pase el primero”. Representa que estamos en un casting. Entra un tío y se pone frente a la cámara. Escuchamos una voz que le dice. “Desnúdate”. Hostia, ¿cómo? ¿Qué me desnude? “Que si, joder. Desnúdate de una puta vez”. El tío está un poco cortado. Pero piensa, “venga coño, tengo que conseguir ese papel. Tengo que dejarles parados”. Total que el tío, se pone a desnudarse, pero lo hace en plan sexy, ¿sabes lo que te quiero decir? El plan striptease. El tío se cree la puta Demi Moore o algo por el estilo.
Cortamos.
Vemos a los entrevistadores. A lo señores del casting. Se están quedando flipados. Parece incluso que se estén poniendo palotes.
Cortamos.
El tío sigue ahí, metido en su papel. Esforzándose, dándolo todo, joder. Quiere ese puto papel, esta vez no dejará escapar esta oportunidad. ¡Ese papel será suyo!
Una vez se quita la camisa y los pantalones. Una vez se queda en calzoncillos, uno de los entrevistadores, tose.
“Lo siento, pero no es el perfil que buscábamos”.
Los entrevistadores están un poco cortados. El tío los mira impotente. “¿Qué he hecho mal?”, les dice. “¿Acaso no lo he hecho lo suficientemente bien?”.
Los entrevistadores, ya no saben que decirle, así que se despiden con un: “lo siento, ya te llamaremos en todo caso”.
El tío se va cabreado. La cámara se desplaza y vemos un cartel, en el vemos un tío con unos guantes de boxeo que nos mira desafiante. El título podría ser “Campeón 2”. Joder, se trataba de un casting para una película de boxeo. Menudo tonto.
FIN.

Nota: Si, ya sé lo que están pensando. ¿Qué cojones pinta la última fotografía en la idea número 3? Pues muy sencillo: váyanse ustedes al Google, busquen "casting" y luego denle al botoncico que dice "imágenes". Joder, esta fotografía sale la quinta o la sexta. ¿Qué clase de gente trabaja en Google? ¿Con qué clase de personas dejo yo a mi hijo si un día me voy al bar y lo dejo frente al ordenador? Imagínense que le da por buscar "casting" y le sale la guarra esta con el trabuco en la mano (y un pez espada por detrás, ¡que inquietante!). Esto es cierto, ojo. ¡Hagan la prueba, háganla! ¿Será esto una metáfora de lo que se cuece en el cine, en los castings y en los rodajes? ¿Porque sale está tía cuando buscas "casting"? ¿Para que sirve un director de fotografía? ¿Qué es una script? Estas y muchas otras cosas más, son las que se esconden en esto del cine... Y si no que se lo pregunten a Tinieblas González...

domingo, 18 de septiembre de 2011

LAS FOTOS DE SCARLETT

Yo me enteré ayer mismo, que quieren que les diga. Scarlett Johanson, por lo que se ve, se ha tirado un par de fotos desnuda ("se ha tirado", quizás no sea la expresión más idónea). Rápidamente se ha desencadenado el morbo por aquí y por allá, y la gente anda como loca viéndole el culo y las tetas a esta bella actriz. Pero, parémonos un momento a pensar... Joder, eso de ver a nuestras actrices favoritas desnudas está muy bien, pero coño, ¿nadie se ha parado a pensar una cosa?


¿Qué diablos hacía Scarlett Johanson haciéndose una foto en las posaderas? Si miran la fotografía, parece algo triste, como preocupada... Quizás andaba angustiada por la aparición de celulitis en la zona de los gluteos, quizás le preocupaba la aparición de un grano, un forúnculo o, quien sabe, una almorrana rebelde... Quizás... Pero viendo la fotografía y por los gestos de la actriz, he elucubrado una hipótisis: Scarlett Johanson siempre tiene que estar bella. Está fondona, vale, pero esas curvas tienen que estar siempre dispuestas para que los flashes de los paparazzis la pillen siempre esplendorosa. Según ciertas investigaciones, la Johanson fue aquel día a depilarse. Scarlett, por lo que me han dicho en el Depiler Center (¿ein?) donde va, tiene unos pelos muy negros por las piernas y por la parte baja del culo, algo realmente extraño viniendo de una chica rubia como lo es ella. Scarlett tiene unos pelacos y una pelambrera que cuesta mucho trabajo quitar... Pues bien, he aquí mi hipótesis: la "depiladora" quizás se dejó algo de vello por detrás (la zona más conflictiva, según ellas) y Scarlett quiere utilizar estas instantáneas para denunciar al Depiler Center ese de los cojones. Se podría haber mirado directamente. Es decir, es bien sencillo ponerse frente al espejo y mirarte el culo. Yo mismo lo he hecho cientos de veces (tengo un culo precioso), pero esta chica quiso inmortalizar el momento. ¿Por qué? pues como entenderán, no va a ir al señor juez y le va a decir, "mire usted, aquí le enseño el culo, mire estos pelicos que me han dejado estas insensibles".

¿
Y qué me dicen de esta otra foto? ¡Scarlett Johanson tirada encima de una alfombra de piel sintética (imitación de oso polar) y desnuda! ¿Qué... qué... ¿¡¡Qué haces ahí Scarlett, joder!?? Me gustaría encontrar una explicación razonable pero todas se me escapan. No encuentro una explicación de este mundo, es como una broma divina o algo así. Por un momento pensé que se trataba de un capricho: Scarlett tirada encima de una alfombra (que seguro huele a píes), comprueba como le sentaría un abrigo blanco de piel de oso polar (sintético, siempre sintético). No sé... ¿Quería inmortalizar el momento "Vernel" de tumbarse encima de la alfombra? "Suave como un borreguito"... No amigos, según mis investigaciones, la fotografía está tomada en un hotel de estos caros, de los que sacan las perras (que para eso es una superestrella). Aquel día por la mañana un par de inmigrantes habían pasado la mopa a consciencia. Querían tener la habitación impecable para la Johanson, pero tal fue el grado y dedicación que emplearon los "limpiadores" (¿ein?) que al llegar la actriz, desnudarse e ir a la cama, se resbaló y, como vemos en la foto, por poco se rompe la crisma. Fíjense que cara de dolor tiene la pobre. Menos mal que tenía su Blackberry a mano. Aquella era la prueba de que había estado a punto de matarse por que unos inmigrantes ilegales habían sacado brillo al parquet durante horas. Esta era la foto que demostraría todo y la que podría utilizar en el momento del juicio. 

A Scarlett Johanson le han jodido muchas veces en la vida y en su carrera, ¿saben? Y hay momentos en los que una se tiene que poner dura. Estos son dos momentos clave. Aunque sacados de contexto, claro. Podremos hacernos pajas mirándolas, pero en estas instantáneas hay una historia. Una tragedia. No nos riamos de Scarlett Johanson, coño. Respetémosla. 

Guardaos los rabos, cabrones.

lunes, 5 de septiembre de 2011

SE ACABÓ EL VERANO...


Pues si, se acabó el verano y llegó la vuelta al trabajo, los atascos y los McMenús...
Pero bueno, no sé de que me quejó. Este año no he pisado la playa, ni el chiringuito, ni ná... ¿Para qué? Si puedo disfrutar de todo cómodamente desde mi sofá...
El otro día invité a una vecina mía que es enana y me la chupó mientras daban "¡Mojate!" en la Cuatro. ¿Qué les parece? Aquella mamada me supo a gloria pero cuando me corrí apareció en pantalla el tío ese que también salía en Fama y que habla como un vicioso y me lo jodió todo. Ahora me siento mal por ser tan comodón y tramposo. A veces el destino te causa malas pasadas y te envía mensajes para que cambies de una vez. Para que despiertes y salgas a la calle... Te dice: "eh tú, ¡estás vivo!". Pero yo ni caso, y así me van las cosas.


Joder, llevaba dos semanas queriendo escribir esta mierda y hasta ahora no lo he conseguido. Espero que esto sea un punto y aparte en mi vida. Espero que ahora todo vaya a mejor y que las mamadas no tengan ese final tan traicionero.
¡Ah! También suelo masturbarme con las presentadoras de los telenoticias... No me extraña que luego me sienta culpable por eyacular mientras veo atentados y demás desgracias. Debo cambiar, debo cambiar...
Uf, menos mal que ya terminó el verano.
Es hora de moverse sino me congelaré... Moriré de frío.

viernes, 5 de agosto de 2011

INMORTAL


Hola chicos y chicas… La cosa ha estado muy malita.
Hace unas cuantas semanas decidí darme un paseo por ahí y no se me ocurrió otra cosa que marcharme a Oslo donde hacían una convención sobre la telenovela “Amarte así” (de la que ya os hablaré más adelante). Pues eso… Estuve en aquella jodida isla. Si habéis visto las imágenes de la tele, en las noticias, yo soy el capullo que logra salvar su vida escondiéndose en lo alto de un precipicio. Ahora, después haber pasado todo, cuando me veo la televisión me meo de la risa, porque mi cara lo dice todo. Se me nota que tengo miedo, pero por dentro doy saltos de alegría. He conseguido salir con vida del mismísimo infierno. Seguro que esa especie de psicokiller tipo “Ken”, con el pelo rubio y los ojos azules, me andaba buscando. Aunque mató a unos cuantos, estoy seguro que a quien se quería cepillarse era a mí, así que sabéis lo que os digo, que se joda. Que contento estoy, de verdad…
Siempre me pregunté como actuaría si me encontrara en una situación límite. Pues bien, ahora lo sé. Vaya si lo sé. Aquel día corrí como una gacela y pensé con la astucia de un lince. También hubo algo de suerte, claro, pero si tengo que decir la verdad, me siento orgulloso de mi mismo. Actué como un auténtico campeón. Si, está bien, hubo muertos. Sangre por un tubo y aquel desgraciado vestido de policía pegando tiros. Deberían haber visto el jaleo que se armó cuando empezó a cargarse a los primeros muertos.
Lo primero que uno tiene que hacer en estos casos, repito, “limites”, es cerrar la boca, pasar de todo el mundo y conseguir salvar su culo. ¿Cómo hacerlo? Pues observando lo que sucede y actuar con rapidez. No sigas ese dicho que dice “allá donde fueres, haz lo que vieres”. Todo lo contrario, si todos corren hacía al agua, tú corre hacia el otro lado. No escuches los lamentos, ni las suplicas. “Auxilio, auxilio”. Ni puto caso. “Ayúdame Cigarropuro, ayúdame”. Nada, nada, tú tira para adelante. “Por favor, bésame antes de morir, quiero sentirte dentro de mi por última vez”. Esa tía va a morir, así que tranquilo, no podrá echártelo en cara en el futuro. Corre. Huye de allí, joder. Ponte en un sitio donde el tipo loco ese no pueda verte y no te muevas. Allí estarás bien. Tarde o temprano llegarán los refuerzos o a ese idiota se le acabará la munición. Es un pulso entre él y tú. Entre la muerte y la supervivencia. A ver quien aguanta más.
Uf, en fin, ahora ha pasado todo y ya han cogido al “jesuita” ese. Ha sido una desgracia, una masacre… pero al menos ahora sé que pase lo que pase lograré salir con vida. Soy un superviviente de verdad.
Soy inmortal.  

lunes, 18 de julio de 2011

MI ABUELO, UN TIPO BIEN

Dedicado a mi primer seguidor, El Retronauta. Un tipo bien.

Mi abuelo siempre fue un tío muy bien parido. Era más bien feo, tal y como vemos en la foto, pero a mi abuelo no había “gachí” que se le resistiera. Cuando mi abuelo se sentaba en el bar, todos los jovenzuelos corrían a sentarse cerca suyo para escuchar sus historias. Joder, como triunfaba mi abuelo. Todos le invitaban a cervezas y cuanto más bebía mi abuelo, más hablaba. Más contaba. A la gente le encantaban las historias de mi abuelo.
Durante una de las pocas historias que escuché, pues no siempre me dejaban escuchar (eran historias para adultos), mi abuelo explicó que conoció a una espía rusa que pasaba información a los comunistas. Empezó a contar que le dio cobijo y que a punto estuvieron de pillarlos los fascistas, pero él sabía como apañárselas para no ser descubiertos, pues en su casa tenía camuflada una habitación donde la escondía cada vez que venían. Aquella historia pintaba francamente bien pero pronto la gente comenzó a dejar los vasos encima de la mesa y a mirar hacía otro lado. Entonces, mi abuelo empezó a contar otros “asuntos” de la espía rusa. Nos dijo que la espía rusa tenía la vagina más extraña que jamás había visto. Rápidamente escuché como una de las personas que estaba sentada cerca suyo pedía otra ronda. “¡Marchando!”, escuché que decía el camarero. De pronto vi a muchas más personas agolpadas entorno a mi abuelo, dispuestas a no perderse ningún detalle de lo que aquel anciano les iba a contar.
-Nadja, que así era como se llamaba, era capaz de fumar puros habanos con el potorro – explicaba.
-¿Y qué más? ¿Y qué más? – le increpaban los demás.
-Y además hacía “O”s con el humo.
-¡No puede ser! – decían entre risas -. ¿Y qué más abuelo?
-“O”s gigantescas…
-Si, pero que más, ¿qué más?
-Pero lo más curioso era que Nadja me hablaba con su coño.
Al decir aquello todos le miraron estupefactos. Anonadados.
-Si amigos, me hablaba… - dijo -. Nadja me hablaba con su chumino.
Uno de los asistentes se percató de que a mi abuelo le quedaba poca cerveza en el vaso.
-¡Camarero, póngale otra cerveza a este buen hombre! ¡Qué está seco!
Entonces se puso a emitir extrañas palabras que, según él, le decía el coño de la espía rusa. “Hooouula”, “cliiiictouriis”, “raaabuas com paaapuas”, eran algunas de las palabras que era capaz de decir aquel increíble chocho. “Peneeitraimeee”, “más fuirteei”, “pour el culio nou”. La gente vitoreaba a mi abuelo cada vez que contaba cosas de aquellas. “Además”, continuó, “aquel coño tenía lengua, y con él me he dado los besos más dulces de mi vida”. Uf, aquello si que fue el acabose. Después de aquello mi abuelo salió por la puerta grande, mientras todo el mundo le festejaba. Aquella tarde cortó el rabo y las dos orejas.  
Por alguna extraña razón, esta historia me vino a la cabeza mientras miraba a mi abuelo postrado en la camilla del hospital. Aquel hombre que tantas cosas había vivido, que tantos virgos había roto… tenía un aspecto francamente horrible. Debido a un cáncer tenía ambos testículos tan inflamados que parecían dos pelotas de baloncesto. Me daba mucha lástima y, la verdad, no me apetecía estar mucho rato allí metido con semejante panorama. Había hecho acto de presencia y encontraba que aquello ya era suficiente. Que ya había cumplido. Entonces mi abuelo me llamó y me dijo que me iba a contar una historia que jamás había explicado anteriormente. Que era un secreto que le reconcomía por dentro. Ilusionado me puse cerca suyo dispuesto a escuchar la última gran historia de mi abuelo. Su último periplo con el sexo opuesto.
-Querido nieto… - me dijo con dificultad -. Tengo que explicarte algo pero antes debes jurarme que sabrás perdonarme.
Yo afirmé ansioso, ya que fuera lo que fuera, no creía que fuera algo tan importante como para no poder perdonárselo a un pobre hombre moribundo.
-¿Recuerdas que te dije que tu madre y tu padre murieron en un accidente de coche? – me dijo de repente. Yo afirme, ¿a que demonios venía eso? Pues claro que lo recordaba, había escuchado aquello desde que tenía pañales -. No era verdad – prosiguió -, tú jamás tuviste padre… ni madre tampoco…
Oh, Dios…  No sé porque pero temía que aquella historia no iba a tener tanta gracia como las que explicaba en el bar.
-Sé que lo que te diga te parecerá extraño, pero debes creerme. ¡Debes creer lo que te digo! ¡Tú eres especial!  ¡Mírame a los ojos! ¡Te estoy diciendo la verdad! Es un secreto demasiado atroz como para llevármelo a la tumba. ¡Tienes que escucharme! ¡Por favor! ¡Tienes que hacerlo por mí!
Aquello empezaba a pintar mal y yo había quedado con unos amigos en la bolera. Tenía que estar allí en media hora y no tenía tiempo para escuchar los delirios de un viejo. Pero mi abuelo continuó:
-Una noche, creo que fue allá por el año 1980, fui abducido por una nave espacial… ¡Fui abducido por un OVNI, por Dios! ¡Creeme! ¡Sé que es duro, pero es verdad! ¡Escúchame! Ellos me hicieron algo raro en el culo. Me metieron unos aparatos que nunca antes había visto… Nieto… - dijo al fin entre sollozos -. Yo soy tu padre… Tu padre y tu madre… Yo te parí una tarde de agosto… Yo te cagué en el retrete de casa…
Joder, con mi abuelo… Menuda mierda de historia. Rápidamente miré mi reloj e intenté soltarle alguna excusa para largarme.
-Verá abuelo es que he quedado con unos colegas, sabe… Otro día me lo explica…
-Hijo, hijo… Espera… - me imploró desde la camilla -. La extraterrestre tenía tres tetas… Si, ¡tres tetas! ¡Y también tenía dos orificios en el culo! Era la extraterrestre más bella que había visto y me maldije por no tener dos buenas pollas para penetrarla como era debido… Entonces, oh… Joder… Aquella puta extraterrestre hizo que me creciera un puto zipote por encima de mi ombligo. ¡Fue el polvo más maravilloso de mi vida! – y entonces se puso a reír como un loco.
Tras escuchar aquello decidí acercarme y mirar fijamente a mi abuelo. Aquello no podía quedar así. Teníamos que hablar claro de una maldita vez.
-Está bien abuelo – le dije muy serio -. Explícame como tenía esa alien las tetas, explícame como te la follaste, y te juro por Dios que te consigo una maldita cerveza.
Me abuelo se puso a llorar y me lo contó todo.
Fue una historia genial.